George Sprott 1894-1975

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El título que acaban de leer corresponde a la última obra de Gregory Gallant, autor canadiense conocido en el gremio como Seth. Seguramente uno de los mayores genios del noveno arte, del que aquí, en España, le teníamos perdida la pista.

La vida está bien si no te rindes, se trató de la obra maestra que nos hizo conocer mucho mejor a este autor, aunque internacionalmente fue la magnífica serie independiente Mr. X la que le abrió las puertas de la popularidad.

A Seth, además de sus colaboraciones dentro del mainstream, también podía vérsele en semanarios tan ilustres como el The New Yorker, Details o The Washington Post. Luego llegaría a nuestro país Ventiladores Clyde, ratificando su calidad como un autor independiente e intimista, esto fue allá por el 2003. Todas estas obras que hemos nombradas se encuentran actualmente editadas en nuestro país.

Pero son seis años de sequía lo que hemos sufrido los admiradores del trabajo de Seth, sobra decir que la llegada de George Sprott 1894-1975 ha servido para que vayamos corriendo a la librería más cercana y hagamos cola para ser los primeros en leerla. Bueno, lo de cola más que una exageración es un deseo, tal como está hoy día el mercado no ponemos en duda que George Sprott 1894-1975 no habrá aguantado ni un solo asalto al lado del peor título editado por Panini en su sello de Marvel.

Además teníamos el añadido de las impresionantes buenas críticas que nos llegaba del otro lado del Atlántico; y esos conocimientos de cómic sí que tienen, industria les sobra y sí que saben valorar una buena obra.

La suma de todas estas particularidades ocasionaba que fuera la primera novedad de la semana que recayera en nuestra manos y la leyéramos sin titubeo alguno.

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La obra de Seth, sus dos novelas gráficas anteriores, fueron capaces de desgarrarnos el corazón, colocarnos en la piel de unos personajes perdedores, solitarios, frustrados y melancólicos. Individuos con el único objetivo de ser felices, en un mundo que no les dejaba, lleno de barreras infranqueables, a pesar de ser personajes conformistas que no pedían la luna.

Seth se valía de una línea muy sencilla, pero a través de su narrativa y los silencios que aplicaba lograba transmitir la gran sensibilidad de sus personajes.

George Sprott 1894-1975 difiere narrativamente de su obra anterior, aunque el gráfico continúa siendo similar, también en bicolor, pasando por el azul-negro, el ocre-negro, el gris-negro e incluso el verde-negro dependiendo del estado emocional de la historia, siempre dentro de una atmósfera retro.

Nos cuenta la vida y muerte de George Sprott, famoso presentador del programa Aurora Boreal, show que logra mantenerse en antena durante más de 20 años y que al igual que su estrella, George Sprott, el tiempo lo va desgastando hasta recibir la espalda de las nuevas generaciones, y quedar sucumbido dentro de una programación que no comprende su protagonista, el mismo define con estas palabras a la televisión y a la fama: “¡Basura! En los viejos tiempos, al menos había algunas buenas ideas.” “La fama, No os creáis nada de lo bueno que digan de vosotros… solo lo malo.”

Seth narra la historia de George Sprott mediante saltos en el tiempo, intercalando con entrevistas a familiares, amigos, enemigos o compañeros, relegándose el papel de “cronista” el propio autor, como si de un documental se tratara. O si buscáramos algún referente cinematográfico, la narrativa de Ciudadano Kane sería la más cercana a esta obra. Las afirmaciones de los entrevistados, el Sprott niño, el adolescente enamorado o el presentador de éxito, forman conjuntamente el puzzle de la identidad del protagonista, difícil de definir según quien lo haga, pero George Sport 1894-1975 es un viaje en busca de la identidad del individuo.

Seth abusa constantemente de los primeros planos y de medios cortos, aún a pesar de buscar esa narrativa documental a lo largo de la lectura puede cansarnos demasiado, los silencios a los que tanto nos tenía acostumbrados casi desaparecen de esta obra para dar paso a una verborrea desbordada e incomoda, incluso muchas veces superflua. Las emociones que debía de llegarnos de su protagonista George Sprott se quedan a mitad de camino, dificultando que pudiera conmovernos.

Goerge Sprott 1894-1975 esta lejos de sus trabajos anteriores. Sí que es cierto que toda la crítica se ha puesto a favor de esta obra, tal vez una segunda lectura me abra más los ojos, o puede –como ocurre en el cine- que a muchos les cuesta dar la espaldas a un genio y todo lo que haga tiene el favor de la crítica independientemente de la calidad.

Título: George Sprott 1894-1975

Precio: 17.95
Editorial: Random House Mandadori, 2009
Elaboración: Gran formato, rústico con solapas

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