Popeye, 80 aniversario con polémica

popeye

El pasado 17 de enero de 2009, el legendario Popeye cumplió 80 años desde su nacimiento el 17 de enero de 1929. Su celebración no estuvo exenta de polémica. La polémica sobre los derechos los derechos de propiedad sobre Popeye, que enfrenta a Europa y Estados Unidos.

Europa defiende que según la normativa europea de derechos de autor, el personaje ha pasado al dominio público cuando se cumplieron 70 años del fallecimiento de su autor. Por otro lado, en EE.UU. la legislación sobre copyright considera un plazo más superior, 95 años desde la creación del personaje.

Dicha diferencia creará tensiones entre las grandes potencias del cómic, ya que mientras Europa podrá beneficiarse de la libre utilización de los dibujos de Popeye y su comercialización mediante un sin fin de merchandising; Estados Unidos si no lo remedia se verá obligada a esperar a chupar del bote, y el bote es muy suculento, ya que el icono que es Popeye, genera un millonario negocio.

El personaje tan exitoso fue creado casi por casualidad en 1929 por el americano Elzie Crisler Segar. Su primera aparición fue como personaje secundario en las tiras cómicas de la serieThimble Theatre“. Aparece para acompañar a Aceituna (Oliva) su futuro amor y a su hermano Castor en crucero.

Lo más característico de Popeye son sus brazos hipertrofiados, propios de un marinero curtido en alta mar. Es un fumador empedernido, la pipa perpetuamente en los labios y es tuerto, de ahí su nombre, que está adaptado del ingles eye-pop que significa ojo saltón. Debajo de esta apariencia rústica y basta, disimula sin embargo un corazón de oro.

Popeye evoluciona en un mundo de brutos y donde conviene replicar con la fuerza. Se enfrenta a diversos enemigos, como: Brutus (marinero barbudo muy forzudo, que ansia a la novia de Popeye) y la bruja temible de los mares. En el bando de los amigos encontramos a: Wimpy, glotón linfático obsesionado por las hamburguesas, Jeep (pequeña criatura animal que le servirá sin duda de inspiración a Franquin para su marsupial célebre y al creador del coche llamado Jeep), sin olvidar al padre de Popeye, viejo antisocial al que su hijo encontrará (rescatará) en 1936.

En caso de necesidad, una lata de espinacas le abastecerá de la energía necesaria, gracias a su contenido en hierro. Esta publicidad divertida y gratuita fomentó la prosperidad de los cultivadores americanos de espinacas, aunque hoy día ya se sabe que esta creencia es errónea; la espinaca contiene muy poco hierro, aunque cuenta con mucho potasio, calcio y manganesio, fibras y vitaminas (lo que lo hace al fin y al cabo un alimento notable).

Popeye se hace rápidamente la estrella de la serie cómica en la que empezó, ya que los personajes simplistas hacen reírse a los niños y divierten a los adultos en busca de distracciones en esos años de recesión económica (sí, ya había recesión económica) y de tensiones políticas. En los años 30 se lanza una serie de dibujos animados de cinco minutos, lo que hace que la popularidad aumente y un marketing importante se desarrolla alrededor del personaje, llegando hasta nuestros días.

Muchos de nosotros conoceríamos a Popeye por la serie de dibujos animados. Actualmente en cómic lo podemos encontrar editado por Planeta DeAgostini bajo el título: Biblioteca Grandes del Cómic: Popeye. Vale la pena redescubrir a este clásico, lleno de gags de humor e ingeniosos guiones.

popeye con espinacas

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