Moebius, creador excepcional

Moebius

El garaje hermético

Jean Giraud pasó su infancia en Fountenay-sous-Bois, un suburbio al este de París. Sus padres se divorciaron cuando tenía tres años y fue criado en parte por sus abuelos. Sin embargo, gracias a su padre, que le hizo descubrir la literatura de ficción; el joven Giraud, se apasionaría por este campo, muy importante para su posterior trabajo.

Pronto los cuadernos del colegial, estaban cubiertos de dibujos, un poco malvados; en general eran representaciones de sanguinarios forajidos o feroces apaches, ya prefigurando el mundo de su futura obra, Blueberry, historieta ambientada en el lejano oeste americano.

Jean Giraud desde una edad temprana empezó su formación artística; incorporándose a la escuela de Artes Aplicadas donde permaneció dos años.

Publicó su primer dibujo animado: Frank y Jeremías, en 1956 en el Far West y Sitting Bull. Creó obras para la publicidad, la moda o la decoración, en diversas revistas de la época (en la prensa católica en particular), por ejemplo Vaillants, y Fripounet Marisetti.

Sigue trabajando en diversas revistas, pero su reunión con Jijé en el año 1958 será decisiva. Se pone en contacto con Joseph Gillain, llamado Jijé, un pilar del semanario belga Spirou. Giraud se convirtió en su alumno y trabaja en una de las creaciones del maestro. Durante un año trabajó con él, participó en la creación de un episodio de Jerry Spring, La Ruta de Coronado (álbum Dupuis, en 1962), publicado en el Spirou.

Por otro lado, trabajó como ilustrador para Hachette y su Historia de las Civilizaciones (con Jean-Claude Mézières).

En el semanario Pilote, Giraud con la firma del GIR, comienza la colaboración con el guionista Jean-Michel Charlier; creando a su héroe, El Teniente Blueberry, que se publica en 1963. Se iniciará así, una serie que se sabe de inmediato un gran éxito y se convierte en un clásico del cómic, que continúa hoy.

A través de esta serie, que constituye el verdadero aprendizaje de Giraud; se desprende poco a poco de la influencia de Jijé. Bajo su liderazgo, el escenario está cambiando y también incorpora ingredientes estilísticos de películas, como las de los directores: John Ford, Sergio Leone o Sam Peckinpah, a través de Blueberry. Esta serie innovadora, adquiere un tono dramático y una densidad superior a los modelos de los comics franco-belgas juveniles.

Por increíble que parezca, Giraud superó su éxito como Gir, desarrollando otro lado creativo, para el cual firmará como Moebius. En primer lugar para abordar una vena satírica, en la tradición de la revista Mad. Al poco tiempo añade historias de humor negro en la revista Hara-Kiri.

Continuó, por supuesto, la historia de las aventuras del famoso teniente, a la vez que se desarrolla cada vez más su talento como ilustrador de ciencia-ficción y empieza el trabajo de carteles.

Formó el grupo de los “Humanoides Asociados” con otros autores como Philippe Druillet, Dionnet y Farkas. Ambos realizaron la revista “Métal Hurlant“, donde Moebius se daría a conocer como artista de relevancia con originales series de fantasía y ciencia ficción como “Arzach” o “El garaje hermético“, también “El Incal” de su fructífera colaboración con el guionista Alejandro Jodorowsky.

Moebius visionó el film de animación Akira, le impactó tanto, que se hizo gran fan del estilo japonés, en especial del de los dibujantes Katsuhiro Otomo y de Yukito Kishiro, y sus obras se vieron impregnadas de este estilo.

Muchas personas, entre ellos mi padre, conocen a Moebius, por su participación en los diseños de las escenografías de multitud de películas, que tuvieron gran fama; por la innovación y el inicio de un estilo, como “Alien” (1979), “Tron” (1982), “Blade Runner” (1982), “Masters del universo” (1986), “Willow” (1987), “Abyss” (1989) o “El quinto elemento” (1997).

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