The Sandman, del genial Neil Gaiman

The Sandman

Para los que no conozcáis The Sandman, deciros que es un personaje clásico; un héroe trajeado, enfundado con su máscara de gas y que iba repartiendo somníferos entre los villanos de su época, allá por los años 40. Luego vendría Jack Kirby, que lo reinventó en los años 70 con otro aspecto.

Pero Sandman aun tendría que sufrir otra transformación, la que quizá le dio más fama; esta vez el cambio fue de la mano del prestigioso guionista Neil Gaiman, quien revolucionó por completo al personaje. La editorial DC le dio el visto bueno, con la condición que mantuviera el nombre original; lo demás corría de la mano del guionista.

Puesto en ello Gaiman creó una de las epopeyas literarias más sofisticada y original, la que se ha catalogado como una de las mejores novelas gráficas de finales del siglo XX.

La imagen de Sandman nos recuerda un poco al mundo gótico, lleno de misterio y atuendos desconcertantes, cargados de potencia. Se le muestra como un hombre joven, pálido, algo demacrado y encerrado entre barrotes, esperando a que sus captores mueran de viejos o que se le ocurra algo para escapar.

Así empieza la serie, luego nos explican su origen: Sandman forma parte y es hermano de los llamados “Los Eternos”, representaciones de los principios elementales del Universo, que nacieron con el origen de la vida y desaparecerán cuando está se haya extinguido. Están por encima de todos los dioses, universos o galaxias y siempre están presentes. Son siete hermanos: Destino, Muerte, Sueño, Destrucción, Deseo, Desesperación y Delirio.

La historia se centra en uno de ellos: Sueño, conocido como The Sandman (significa arenero, por el mito nórdico acerca del ser que creaba sueños, echando arena en los ojos de las personas dormidas).

El periplo de nuestro héroe, empieza cuando una logia ocultista, trata de capturar a la Muerte; pero se equivocan y capturan a Sandman. Tras el paso de un tiempo enorme, logra escapar de sus captores; pero descubre que lo que para el había sido un abrir y cerrar de ojos, para su mundo ha sido todo un siglo.

Ha tenido tiempo de reflexionar sobre su existencia y al mismo tiempo descubrir lo necesario que era para su reino, que ha quedado desequilibrado y totalmente devastado por su ausencia. A partir de ahí tratará de recuperar su poder y reconstruir su reino: el mundo de lo Sueños. No sin antes enfrentarse a los errores de su pasado y llevar a cabo una lucha frenética contra quien se lo impida.

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