Yami no Matsuei es un manga estilo shonen-ai o yaoi (manga donde se habla o se reflejan relaciones entre chicos) desgraciadamente inconcluso. Su creadora, Yoko Matsushita, dejó parada la serie hará varios años debido a una enfermedad y al parecer ahora es cuando comienza a retomarla pero el trazo entre los dibujos anteriores y éstos es bastante diferente pero aún así no se tienen noticias de la continuación de la serie.

El argumento de Yami no Matsuei gira en torno a la existencia de los shinigamis, en Japón dioses de la muerte, que son los que se encargan de guiar a las almas errantes a la tierra de los muertos.
Ellos son los que se ocupan de las almas difíciles, aquellas que no quieren abandonar la tierra y se aferran a otros cuerpos humanos para seguir viviendo, provocando con ello un desajuste en sus vidas y controlando su destino.
Los principales personajes, y en los que se centra la relación “amorosa” es Hisoka y Tsuzuki, dos chicos que, aunque al principio no se caen nada bien porque se pelean cada dos por tres, se dan cuenta de que no pueden estar separados el uno del otro y ambos tratan de ayudarse mutuamente a dejar atrás su pasado y aceptar su futuro, aunque sea el de shinigamis.
Conforme se va avanzando en el manga, iremos viendo varios casos pero todos ellos tendrán un punto en común y ése punto estará muy relacionado tanto con Hisoka como con Tsuzuki, hasta el punto de poner su vida en peligro.
Junto a los personajes principales, como cualquier manga que se precie, siempre están los personajes secundarios, que en este manga toman un papel principal en algunos capítulos haciendo que no sólo se les conozca como secundarios sino que también podremos profundizar en ellos y conocerlos mejor. Quizás el más desconocido de todos sea el propio protagonista principal, Tsuzuki, ya que parece guardar un gran secreto que tiene que ver con su otra vida.

