Corto Maltes y su 40 aniversario

Corto Maltés cumple 40 años. Yo siempre fui seguidor de Marvel. Thor era mi ídolo, como lo fueron los 4 Fantásticos o Iron Man, y no fue sino hasta varios años después que no leí a Corto Maltés. Sí, había oido hablar de él, pero hasta entonces yo era más amigo de cómics de aventuras cortas, sin profundidades; yo buscaba simplemente cómics clásicos en los que se enfrentaran buenos y malos y hubiera acción y poderes especiales.

Corto Maltés 

Hugo Pratt, el autor de Corto Maltés, supo romper con aquella tendencia, y fue en el año 1967, cuando apareció en los kioscos una especie de cómic novela que tenía por nombre La Balada del mar salado. Chocaba, o al menos a mí me chocó, su estilo de dibujos, con personajes muchos más reales, con trazos más agresivos, y colores más oscuros. Corto Maltés realmente no parecía un cómic. En realidad el propio Hugo Pratt se consideraba un novelista que incluía en sus relatos dibujos en vez de descripciones. O como Umberto Eco dijo de él… “es el Salgari del siglo XX, pero al contrario que Salgari, Hugo Pratt escribía bien“.

Corto Maltés 

No eran ni mucho menos historias para niños. Eran y son relatos literarios. Novelas con dibujos en las que podemos encontrar venganzas, celos, sexo y cuantos elementos son propios de cualquier novela. Eso sí, Corto Maltés tenía una personalidad muy distinguida, chulo, dirían unos, libertinos, dirán otros, pero era ante todo su frescura, su ironía y su valentía era lo que más llegaba de él. El hacía las cosas porque había que hacerlas (aunque a veces se dejaban entrever sus principios) y cuando se cansaba de algo, lo dejaba y buscaba nuevos horizontes. En el fondo es cuanto todos hemos buscado y necesitado alguna vez: libertad para hacer cuanto queramos.

Corto Maltés 

Y aquel Corto Maltés al que rescataron en su primer capítulo del océano, después de que fuera abandonado allí, atado a unos palos por una tripulación que se le había sublevado, acabaría convirtiéndose en un mito. Aquel maltés comenzó su historia curiosamente un 11 de septiembre, de 1913. Sí, un 11-s, casualidades de la vida, y con el transcurso de cada una de sus novelas, pudimos ocnocer sus desventuras en la guerra civil española, en las minas del rey Salomón, sus enfrentamientos con los nazis y sus encuentros con Stalin.

Ahora se cumple su 40 aniversario: el 40 aniversario de Corto Maltés. Ya ha pasado tiempo, ya, desde que un día, cuando abrimos por primera vez “la balada del mar salado” pudimos leer… “Yo soy el Oceáno Pacífico, el mayor de todos“.

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1 comentario

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  1. Largo Cortés dice:

    Pues siento disentir, pero yo ni me crié con la Marvel ni con el pretencioso Hugo Pratt, ni con Guido Crepax, etc…

    Me crié con la Warren Publishing, con Metal Hurlant, es decir, con Corben, Alex Niño, Moebius (Jean Giraud), es decir, con el Tio Creepy (Vampus y Rufus) con Vampirella (Hmmmmmmmmmm aún sueño con ella) con el 1984, con el Blue Jeans, el Totem… los tiempos dorados del comic en España

    PD Gracias, Don Josep Toutain

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